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jueves, 29 de diciembre de 2011

EL MARAVILLOSO BENEFICIO DE LOS DELFINES

TERAPIA ASISTIDA CON DELFINES
Por: Roberto S. Contreras Esparza
El delfín, un animal maravilloso, de las criaturas más inteligentes y que siempre ha cautivado al hombre. De el, se a especulado mucho, se dice que tiene la facultad de comunicarse por “telepatía”, que de igual forma puede proyectar ondas de sonido con las cuales aturde y atrapa a su presa. Sobre este extraordinario mamífero marino existen increíbles historias que hacen alusión a su astucia y su interés hacia el hombre, incluso se dice que ha salvado a pescadores. Pero nada de esto esta científicamente probado y aunque en la actualidad se ha avanzado mucho en la investigación sobre este cetáceo, se espera que en un futuro tengamos sorpresas alentadoras sobre su comportamiento. Por ahora el hombre ha cohabitado con esta criatura utilizándolo como diversión en los grandes acuarios, con fines científicos, por ejemplo, en misiones de profundidad instalándoles cámaras para el encuentro y rescate de naufragios hundidos, en la detección de minas explosivas y en la exploración de sitios marinos de difícil acceso, así como en otras investigaciones digamos “secretas”.

TERAPIA ASISTIDA EN MÉXICO
En México, al delfín se le utiliza en otro tipo de estudios, en terapias con los humanos. Este tipo de interrelación comenzó en la década de los 70’ en Florida en los Estados Unidos, con personas con problemas emocionales, observándose importantes cambios en el estado de ánimo y relajación, y fue así como posteriormente se dirigió a personas con trastornos neurológicos. En el Distrito Federal desde hace 14 años en Acuario Aragón y Parque Marino Atlántis se da este tipo de terapia; en donde buscamos y pedimos información al respecto y con gran disponibilidad se nos dijo que la terapia asistida con delfines era un tratamiento alternativo fundamentado en la siguiente teoría explicativa: El delfín posee un sistema llamado ecolocalización, es decir, localización por medio del sonido, el cual consiste en la producción de ondas de ultrasonido en su sistema respiratorio, mismas que proyecta y dirige hacia el exterior a través del melón… Estas ondas sonoras chocan con los objetos y regresan en forma de eco, el delfín las capta por su mandíbula inferior y las lleva al cerebro, donde procesa la información, esto le sirve como una forma de orientación, para obtener su alimento, localizar a sus compañeros de grupo, etc. Esta, es la base de la terapia asistida con delfines, la cual consiste en la estimulación del sistema nervioso central por medio de las ondas de sonido que emite el delfín de manera natural. Al impactarse provocan una vibración en las neuronas que las ayuda a funcionar mejor, ya que como resultado de lo anterior existe mayor producción de algunos neurotransmisores y de hormonas encargadas de la relajación (endorfinas), además como resultado de diversas investigaciones se sabe que después de la interacción con los delfines se produce un equilibrio en las ondas eléctricas cerebrales de ambos hemisferios, y predominio de ondas cerebrales lentas. Los beneficios que se observan  en el paciente de manera más inmediata son mejoría en la calidad y cantidad de sueño, en la atención, memoria y relajación, lo que va a facilitar el aprendizaje. Además se pueden presentar cambios en el lenguaje, el movimiento y la interacción social.

ALGO SOBRE LAS TERAPIAS
Al visitar el acuario Aragón, fuimos testigos de estas terapias que ahí se llevan acabo, observamos como éstos extraordinarios cetáceos interactúan con los pacientes. Además tuvimos la oportunidad de hablar y conocer al personal del acuario que está integrado por profesionales en el área médica, psicológica y educación especial, quienes amablemente respondieron a nuestras preguntas y nos aclararon algunas de nuestras dudas… La terapia consiste en 6 sesiones de interacción directa con el delfín con la asistencia de un terapeuta capacitado, regularmente el paciente permanece a menos de un metro de distancia con el delfín. Antes de iniciar la terapia se realizan una valoración física y una psicológica para determinar los cuidados que requiere el paciente durante la misma, y además orientar a los padres sobre la forma de como seguir estimulándolos para lograr mayores beneficios y por último un estudio neurológico del sueño (polisomnografía) antes y otro después de la terapia para conocer los avances que tuvo el paciente. Cabe mencionar, que a estas terapiasvienen personas de distintos países como Guatemala, Estados Unidos, Costa Rica, entre otros, exclusivamente a to­mar la terapia. Ya que a pesar de que se imparte en otros países prefieren venir a México.

LA EXPERIENCIA DE TRABAJAR  EN LA TERAPIA CON DELFINES
Al platicar con el personal encargado de impartir la terapia con delfines, nos aclararon que no es curativa es un complemento a los tratamientos tradicionales y no los puede sustituir. Nos platicaron sobre la convivencia con estos niños especiales. “Cada paciente es especial, inmerso en una familia también con necesidades diferentes, aprendemos cada día a respetarlos, entenderlos y sumarnos al equipo de trabajo con el mismo fin, que es mejorar su calidad de vida. “Trabajar con delfines, ha sido una de las mejores experiencias al poder aprovechar una parte de la naturaleza en beneficio del ser humano. Manteniendo  un cuidado esmerado hacia estos animalitos que son fieles, no­bles y muy amistosos”… Averiguamos, que no se dice delfinoterapia, porque delfinoterapia es un termino que ya lo tienen registrado los investigadores que iniciaron con este método, pero delfinoterapia es un termino que lo traemos arraigado, en realidad en el acuario Aragón, se le llama, terapia asistida con delfines. Y no solo son niños los que toman la terapia, ya que esta dirigida a cualquier persona ya sea niño, joven o adulto con algún trastorno o daño neurológico o psicológico como por ejemplo: retraso psicomotor, parálisis cerebral, síndrome de down, autismo, trastornos de sueño, lenguaje y aprendizaje, depresión, ansiedad, entre muchos otros.

EL DELFÍN FUNGE COMO UN FACILITADOR EN EL PROCESO
Para finalizar esta interesante investigación, platicamos con la doctora Paulina Pérez Juárez, coordinadora del área de terapia con delfines del acuario, quien nos respondió las siguientes preguntas:


R. S. C.: ¿Doctora, en si la terapia ayuda?
P. P.: Esta terapia estimula el sistema nervioso del paciente, lo que produce un estado más receptivo que facilita el aprendizaje. Además comprobamos por medio de diferentes estudios científicos en conjunto con la Clínica de Trastornos de Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM, la mejoría en la calidad del sueño, de lo que se derivan procesos cerebrales muy importantes relacionados con el crecimiento y recuperación de funciones que se dan en el sueño profundo. De esta manera la terapia con delfines, funge como un facilitador en el proceso de rehabilitación del paciente.


R. S. C.: ¿A dónde llamar y que hacer para tomar las terapias?
P. P.: Deben ponerse en contacto en el área de Terapia Asistida con Delfines del Acuario Aragón, para hacer una prevaloración y saber si son candidatos a la terapia y proporcionarles toda la información correspondiente. Los miércoles a las 10:00 de la mañana se realizan con previa cita juntas gratuitas de información para que puedan observar una sesión de terapia y aclarar y/o ampliar la información personalmente.


R. S. C.: ¿La terapia tiene un costo?
P. P.: Si, actualmente el costo de la terapia depende de varios factores a consideración.


R. S. C.: Doctora, muchas gracias y agradezco su tiempo y la ayuda en esta investigación.

UNA TERAPIA QUE VALE LA PENA
Aquí les mostramos parte de la información que recabamos al visitar este interesante lugar, información suficiente para darnos cuenta de que en Distrito Federal, hay dos lugares en donde, de una forma alternativa se busca ayudar a personas especiales con problemas neurológicos. Nosotros creemos que si les es posible por tiempo y economía brindar este tipo de terapias para nuestros familiares que la necesitan, bien vale la pena intentarlo.

martes, 13 de diciembre de 2011

EXTRAÑOS FENÓMENOS EN LA EX HACIENDA OJO DE AGUA

UN LUGAR CON GRAN HISTORIA Y MUY INTERESANTE
Por: Roberto S. Contreras Esparza


Hace unos días, fuimos invitados a llevar a cabo una visita a un lugar que según nuestros informantes, era un viejo casco de una hacienda de tiempo de la colonia, en donde sucedían “cosas raras” e incluso, nos dijeron que había gran actividad paranormal, además de un viejo panteón de la zona que podría ser atrayente y alcanzaríamos visitar ya estando ahí. Esta información nos intereso y unos días más tarde planeamos el viaje con la intención de pernoctar en dicho lugar. Nos alistamos entre varios compañeros por demás amantes de estos temas y ya con el equipo, planeamos bien la logística de cómo y en qué forma investigaríamos en la hacienda. Pero antes y como siempre tratamos de hacerlo, buscamos saber sobre el lugar a donde nos dirigíamos y esto fue lo que averiguamos: 

ESTA EN TECAMAC EN EL ESTADO DE MÉXICO
En la época prehispánica la población recibió el nombre de Tecámac. En el gobierno del Lic. Isidro Fabela (1942-1945), se decretó el 8 de septiembre de 1944, que el municipio llevara el nombre de Tecámac de Felipe Villanueva, nombre del ilustre músico mexicano nacido en ésta localidad. Posteriormente y conforme a la Ley Orgánica Municipal a partir del 25 de abril de 1957, el municipio se denomina “Tecámac”, y la cabecera sigue conservando el de Tecámac de Felipe Villanueva. Tecámac que en náhuatl significa: tetl, camatl, “piedra, boca”, “en la boca de piedra”. Es un municipio suburbano del estado de México; ubicado al norte del mismo a 38.5 km de la Ciudad de México. Tiene orígenes prehispánicos, hecho que se evidencia con la localización de vestigios arqueológicos en la zona, además de diversos e interesantes huesos de Mamut y otra fauna de aquellos tiempos. 


LA EX HACIENDA OJO DE AGUA
Ya informados sobre la zona donde se encuentra la ex hacienda, vamos a darle unos datos de este lugar que por cierto nos sorprendió averiguar lo rico que ha sido históricamente y esto es lo que tenemos… La Ex Hacienda Ojo de Agua, ubicada al sur del municipio, en las riberas del lago de Xaltocan, se fundo en un asentamiento indígena denominada Ameyalco palabra de origen Náhuatl que en español significa “Donde mana el agua”.

LUGAR CON GRAN HISTORIA
Durante la colonia destaco como hacienda ganadera y agrícola; a finales del siglo XIX, como hacienda de intercambio comercial de gran importancia, ya que el famoso ferrocarril Hidalgo tenía una de sus estaciones en dicho lugar. El Casco de la Hacienda Ojo de Agua inició su construcción por el año de 1585, por el Marqués de Regla, pasando más tarde a manos del Marqués de Guadalupe y luego a las Hermanas Ruiz. En 1725 los frailes dominicos, lo convirtieron en un Monasterio. Pasaron los años y vino la Revolución Mexicana, fue cuando el llamado “Caudillo del Sur” Emiliano Zapata, la utilizo como cuartel general, dada su cercanía con la ciudad de México. Una parte de sus tierras fueron expropiadas para la agricultura y en la actualidad es utilizada para la creación del fraccionamiento residencial Ojo de Agua, su club es administrado por un consejo de socios que tienen como principal objetivo el desarrollar y preservar la propiedad, facilitar el esparcimiento de la comunidad y conservar las tradiciones. El estilo arquitectónico, la ha hecho una verdadera joya de la época colonial, con toques de estilo francés de inicio del siglo.


SOLO FALACIAS EN TV
Ya en el lugar, nos ubicamos en lo que sería nuestro campamento y esperamos la noche para visitar esa interesante hacienda. Cabe destacar y dejar claro, que debido a esos programas populares y llenos de fantasía de la televisión, hay aficionados que creen que al llegar a un lugar con estas características de inmediato sobraran o captaran algún fantasma como lo hacen en la TV, que lugar donde van y como si fuera por catalogo se les presentan estas entidades al por mayor. Pero no es así, recordemos que es la televisión, es un programa que llena un espacio, buscan entretener y lo que más les importa es el raiting, atraer a los aficionados de mente sencilla y fácil de convencer, seguidores por este tipo de temas, pero son falacias, eso no es verdad.


SE CUENTAN HECHOS INCREÍBLES EN LA EX HACIENDA

Y aunque algunos compañeros del grupo guardaban esa posibilidad, sabíamos que no sucedería nada, pero si, tendríamos la oportunidad de ver y conocer un lugar con años de historia, un sitio por donde caminaron personajes de tiempos de la colonia, revolucionario que dejaron sus vivencias, sentimientos y esas casas, capillas, pozos, construcciones que nos hablan de vidas y emociones corriendo por esa zona. Logramos obtener el acceso, recorrimos la hacienda que ya la han partido, se ha dividido como propiedad privada, una parte es un club y sirve para eventos sociales y la otra área la han convertido en un bar nocturno. Vimos un viejo reloj de Sol que aun muestra la fecha de su construcción, donde se cree que hay un tesoro y la vieja estación de ferrocarril que sigue ahí. Nos contaron sobre la manifestación de un monje, una carreta que se mueve sola, ruidos de cadenas, gritos y hasta la siempre presente Llorona y demás sucesos que de ser ciertos, tienen su manifestación esporádicamente y ante desafortunados testigos que llegan a presenciarlos.

UN BUEN SITIO PARA VISITAR
Recorrimos los rincones de la hacienda, lo que queda de los corrales, tomando fotos y video para después ir al otro extremo, donde se encuentra el antiguo granero, lugar que ahora es un bar, Jabalí Bar. Ahí, los propietarios nos recibieron amablemente y nos mostraron el terreno acompañados por el Jimmy, quien nos sirvió de guía y respondía nuestro bombardeo de preguntas sobre el lugar y de los suceso que ahí se manifestaban e incluso nos comento que el mismo había sido participe de una de estas experiencias. Horas después, termino nuestro recorrido y agradeciéndoles su hospitalidad a nuestros anfitriones salimos de ahí pensando en toda esa historia que resguardan lugares como este y que por fortuna tenemos muchos por todo el país. Ya en lo que era nuestro campamento comentamos lo sucedido y acordamos revisar minuciosamente el material que obtuvimos con la intención de regresar próximamente a conocer más de la magia y misterio que hay en la Ex Hacienda Ojo de Agua… Y si usted la visita, no deje hacerse presente en el Jabalí Bar, por si no encuentra nada, seguramente pasara un rato muy agradable en ese lugar.

HISTORIAS FANTÁSTICAS Y CON MISTERIO

viernes, 2 de diciembre de 2011

LA VIRGEN DE GUADALUPE EN EL PALACIO DEL ARZOBISPADO

LA TILMA, JUAN DIEGO Y FRAY DE ZUMÁRRAGA
Por Roberto S. Contreras Esparza

En el corazón de nuestra gran ciudad sucedió hace varios siglos un hecho muy importante para el pueblo mexicano, especialmente para todas las personas que sienten su religión y llevan muy marcadas en su mente las manifestaciones de la Virgen de Guadalupe y el ahora Santo Juan Diego. Este acontecimiento ha trascendido mundialmente y casi todos los mexicanos conocemos la historia que tuvo lugar cierto día de diciembre de 1531. Pero lo que muy pocos saben es que el encuentro de Juan Diego con quien por aquel entonces era el arzobispo de México, fray Juan de Zumárraga, sucedió en pleno Centro Histórico, a un costado de lo que hoy es Palacio Nacional y a pocos metros donde quedan las ruinas de lo que fue el gran el Templo Mayor. El sitio es el Palacio del Arzobispado, hoy Museo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Ahí tuvo lugar la reveladora presentación de la imagen de la Virgen por parte de Juan Diego, que sería fundamental y trascendente en la vida del pueblo mexicano. Pero antes de adentrarnos en este interesante suceso, averigüemos algo más de la singular historia de esta antiquísima construcción. Iniciemos con el predio y lo que ahora podemos apreciar ahí. Vestigios de la pirámide a Tecaztlipoca.


ERA EL TEMPLO DE TEZCATLIPOCA

El terreno donde está el actual Museo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público cuenta con más de seiscientos años. En la capital del imperio mexica fue la sede del templo dedicado a una de sus principales deidades: el gran Tezcatlipoca, dios protector de los guerreros y, entre otros de sus atributos, señor del inframundo. El primer obispo de la Nueva España, fray Juan de Zumárraga, escogió este sitio para fijar su residencia. Zumárraga, fue nombrado arzobispo en 1547, pero falleció antes de recibir las bulas de su consagración. A pesar de haber donado en vida la casa y sus posteriores ampliaciones al Hospital del Amor de Dios, por decisión de la jerarquía eclesiástica, este sitio habría de fungir como sede del Arzobispado de México por algún buen tiempo.


LA IGLESIA PIERDE ESTA INSIGNE PROPIEDAD

A lo largo de la Colonia, la modesta construcción original fue cambiando notoriamente. Alcanzó sus dimensiones y majestuosidad de palacio en el siglo XVIII, características que permanecen hasta nuestros días. En el Palacio del Arzobispado se encontraban las habitaciones privadas de los altos prelados de la Iglesia católica, las oficinas, los tribunales, una fábrica de campanas y una cárcel eclesiástica, donde (poco saben) fue recluido uno de los precursores de la guerra de Independencia: el licenciado Francisco Primo de Verdad y Ramos, quien murió ahí mismo en circunstancias misteriosas. El clero fue perdiendo poder político y se trastocaría su enorme estructura económica al aprobarse las Leyes de Reforma que decretaban la separación de la Iglesia del Estado y la desamortización (largo proceso histórico-económico iniciado en España a finales del siglo XVIII) de sus bienes. Y aunque las Leyes de Reforma no incluían los inmuebles destinados a casas cúrales y para el servicio del clero —caso del Palacio Arzobispal— el clima político y el ya grave deterioro del inmueble determinó que el último arzobispo que en él habitó lo abandonara. La Iglesia nunca más reclamó esta propiedad.


DIVERSOS USOS PARA ESTE INMUEBLE

Tras haber sido cárcel para los enemigos de la Revolución de Ayutla, y posteriormente cuartel de las tropas francesas en 1867, la República restaurada asignó el inmueble a la Contaduría Mayor de Hacienda y a la Imprenta del gobierno federal, donde se editaba el Diario Oficial. Cierta área se ocupó para la fábrica de cigarros La Sultana, hasta 1890. El ex arzobispado, como se le conocía entonces, fue sede de oficinas de la Secretaría de Hacienda, de Guerra y Marina, y de Bienes Nacionales e Inspección Administrativa. En 1931 se le declaró monumento histórico y se ordenó su reparación. En 1961, por decreto presidencial se destinó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Fungió como sede de una escuela primaria, guardería y jardín de niños, y luego como oficinas para iniciar su restauración.


LA REPARACIÓN DEL EDIFICIO

Después del terremoto de 1985 se cerró para su total restauración. Por el hecho de haber sido erigido sobre el basamento de una pirámide, el edificio no padeció el hundimiento natural que sucede con gran cantidad de construcciones del Centro Histórico; sin embargo, sí provocó daños estructurales. Durante las obras para darle estabilidad al edificio se logró la localización de los muros norte y oriente del Templo de Tezcatlipoca, y el 1 de julio de 1988, durante los trabajos de re cimentación, enterrado a dos metros debajo de la fuente del segundo patio se encontró un monolito circular pintado de rojo. Estaba en su posición original, sobre lo que pudiera ser la plataforma del templo, una piedra basáltica de 224 centímetros de diámetro, con una representación del sol labrada en la parte superior, y en el centro un rostro de una deidad solar. En el canto de este impresionante monolito llamado Temalácatl-Cuauxhicalli se narran las conquistas del tlatoani Moctezuma Ilhuicamina, en once escenas que además hacen referencias continuas al dios Tezcatlipoca, identificado por su pie cercenado y en su lugar el espejo humeante. Hubo posteriores trabajos de rescate como parte del Programa de Arqueología Urbana que permitieron la delimitación del templo. Así, después de todo este reacomodo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público determinó darle un justo uso al inmueble: convertirlo en un espacio dedicado a la cultura, donde se exhibiera de manera permanente una selección de las colecciones del Acervo Patrimonial y Pago en Especie.


ALGO SOBRE JUAN DIEGO

Lo que ahora conoceremos es sobre el suceso y la presentación de la tilma de Juan Diego (su nombre original era Cuauhtlatoatzin, que podría ser traducido como “el que habla como águila” o “águila que habla”) ante el hombre más importante y representativo en esos días en la Nueva España: fray Juan de Zumárraga. Fue en el Palacio del Arzobispado (para muchos un hecho totalmente desconocido, ya que no fue en Tlatelolco o en el Tepeyac como generalmente se piensa) donde ocurrió tan recordado acontecimiento. En México, la mayoría de los católicos conoce la historia y sabemos quién fue Juan Diego, pero por si hay alguien que pueda albergar dudas sobre él, aquí les presentamos un breve resumen sobre el segundo santo mexicano (el primero y por muchos años único fue San Felipe de Jesús). Gran parte de los estudiosos concuerda que Juan Diego nació en 1474 en Tlayacac de Cuautitlán, poblado que fue establecido en 1168 por los nahuas y posteriormente conquistado por el jefe azteca Axayacatl en 1467, y que estaba localizado 20 kilómetros al norte de México- Tenochtitlán.


¿CÓMO ERA JUAN DIEGO?

El Nican Mopohua (el documento único que trata sobre la manifestación de la Virgen de Guadalupe) describe a Juan Diego como un “macehualli” o “indio pobre”, es decir, que no pertenecía a ninguna de las categorías sociales del imperio azteca, como funcionarios, sacerdotes, guerreros, mercaderes, etcétera; que pertenecía a la más numerosa y baja clase de la sociedad, pero no a la de los esclavos. Cuando platica con la Virgen se describe como un hombrecillo o un don nadie y atribuye a esto su falta de credibilidad ante el obispo. Él trabajaba la tierra y fabricaba mantas que luego vendía. Era dueño de su pedazo de tierra y tenía una pequeña vivienda en ella. Estaba casado, pero no tenía hijos. Durante los años 1524 o 1525 se produce su conversión al cristianismo y fue bautizado, así como su esposa, recibiendo el nombre cristiano de Juan Diego, y su cónyuge el de María Lucía. Fueron bautizados por un fraile de nombre Peter da Gand, uno de los primeros misionarios franciscanos en arribar a México.


LA VIRGEN LE HABLA A JUAN DIEGO

De acuerdo con la primera investigación formal realizada por la Iglesia sobre los sucesos, las “Informaciones Guadalupanas de 1666”, se dice que Juan Diego parece haber sido un hombre muy devoto y religioso, aun antes de su conversión. Era muy reservado y de un místico carácter, afecto a largos silencios y frecuentes penitencias, quien solía caminar desde su poblado hasta Tenochtitlán, a 20 kilómetros de distancia. Caminaba descalzo, como la gente de su clase, un macehualli, ya que sólo los miembros de los estratos superiores usaban cactlis o sandalias, confeccionadas con fibras vegetales o pieles. Su esposa María Lucía enferma y luego fallece en 1529. Juan Diego entonces se traslada a vivir con su tío Juan Bernardino, en Tolpetlac, que le quedaba más cerca de la iglesia en Tlatilolco (Tlatelolco), sólo 14 kilómetros. En esas frías madrugadas de diciembre usaba una manta, tilma o ayate, tejida con fibras del maguey, el cactus típico de la región. El algodón era usado sólo por los aztecas más privilegiados. Durante una de sus caminatas rumbo a Tenochtitlán, que solía tomar unas tres horas y media a través de montañas y poblados, ocurre la primera manifestación de la Virgen de Guadalupe, en el lugar ahora conocido como “capilla del cerrito”, donde la Santísima Virgen le habló en su idioma, el náhuatl. Ella se refirió a él con grandísimo cariño, llamándolo “Juanito, Juan Dieguito, el más pequeño de mis hijos, hijito mío”.


MUERE EN 1548, A LOS 74 AÑOS

Tenía 57 años en el momento de las apariciones, ciertamente una edad avanzada en un lugar y época donde la longevidad de vida masculina era precaria. Luego del milagro de Guadalupe, Juan Diego se fue a vivir a un pequeño cuarto pegado a la capilla que alojaba la santa imagen, dejando todas sus pertenencias a su tío Juan Bernardino y pasando el resto de su vida completamente dedicado a la difusión, entre la gente de su pueblo, del relato de las apariciones. Juan Diego muere el 30 de mayo de 1548, a los 74 años. Su Santidad Juan Pablo II alabó en Juan Diego su gran fe y lo definió (a aquel que le dijo a la Santísima Virgen: “Soy sólo un hombrecillo, soy un cordel, soy una escalerilla de tablas, soy cola, soy hoja, soy gente menuda”) como un modelo de humildad para todos nosotros. En abril de 1990, Juan Diego fue beatificado por el papa Juan Pablo II en el Vaticano. Al siguiente mes, en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, en la ciudad de México, durante su segunda visita al Santuario, Su Santidad presidió la solemne ceremonia de beatificación. En julio de 2002 fue canonizado en una ceremonia presidida por Juan Pablo II, realizada en la Basílica de Guadalupe.


EDIFICIO DE LA SHCP, MUSEO DEL ARZOBISPADO

En la actualidad, al visitar el inmueble del Arzobispado podemos apreciar en una pizarra roja la descripción de lo que ahí aconteció, algo sobre los años de historia del predio, así como otros detalles que hacen especial a este lugar. Aquí les presentamos un fragmento de este escrito: “El inmueble que hoy ocupa el Museo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público se ubica en el sitio en el que fue erigido el Antiguo Palacio Arzobispal, fundado en 1530 por fray Juan Zumárraga, quien estableció su primera residencia en las casas edificadas sobres las ruinas del templo de Tezcatlipoca. Estas construcciones sirvieron como sede al obispado de la Nueva España y, según la tradición, fue en este recinto donde Zumárraga recibiría a Juan Diego con el testimonio de la aparición guadalupana en 1531…”. Y demás sucesos históricos arriba ya mencionados.


TESTIMONIOS ACTUALES DEL PALACIO DEL ARZOBISPADO

En el inmueble y lugar del suceso histórico, ahí donde ocurrió el encuentro memorable, entrevistamos a Rafael Ríos, que se desempeña como asesor educativo del Museo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público del antiguo Palacio del Arzobispado, quien amablemente nos habló sobre las actuales funciones del edificio, enseñándonos para ello algunos lugares interesantes como los murales, corredores y muebles, y nos mostró una sala donde muy probablemente tuvo lugar el memorable encuentro de Juan Diego y Zumárraga. En la actualidad, esta habitación lleva el nombre de Sala de arte sacro; era la habitación central de la casa, que con los años pasó a tener múltiples funciones. Pero también averiguamos, como leyenda histórica y no comprobada, que posiblemente Zumárraga, por ser un español de origen bastante férreo, no aceptaba que entraran indios en ese recinto, por eso hay quien afirma que Juan Diego ni siquiera entró ahí, y que el tan mencionado encuentro se dio realmente en las calles de Moneda, en el pórtico del palacio. Algunos más mencionan que fue donde hoy está ubicado el museo del sitio como lugar de la develación del ayate. Lo que sí se nos aseguró fue la relación de esta casa arzobispal y el convento de Santiago Tlatelolco, donde Juan Diego estudió el español y se convirtió a la religión católica. De esta forma se estaría hablando de tres lugares importantes en relación con Juan Diego: el Cerro del Tepeyac, Santiago Tlatelolco y el Palacio del Arzobispado.


UN LUGAR PARA EL CULTO GUADALUPANO

Se cree que esta versión del importantísimo encuentro no es muy difundida porque podría ocasionar que la gente del clero en México tratara de recuperarlo y convertir al lugar como sitio de adoración, donde los fieles tendrían que pasar por ahí como lugar obligado de culto durante su peregrinaje guadalupano. De ahí el riesgo de que la Iglesia tratara de apropiárselo por su vínculo directo con Juan Diego. Es por eso que este suceso se mantiene como ignorado y un poco restringido. Hoy el sitio sirve para albergar exposiciones de arte, fotografía, festivales o presentaciones infantiles y de libros. Si usted tiene la oportunidad de adentrase en sus paredes, recuerde todo lo que ahí ha sucedido y maravíllese de este sitio y otros más que tenemos en nuestro Centro Histórico.