martes, 22 de enero de 2013

MÉXICO… ¿TIERRA ATLANTE?


ATLÁNTIDA, INCREÍBLES REVELACIONES
Por: Roberto S. Contreras Esparza
Uno de los enigmas más recurrentes sobre el pasado fantástico relacionado con la historia del hombre es la antiquísima civilización de la Atlántida. Para muchos, tan sólo un mito; para otros, un hecho que se ha podido demostrar plenamente mediante importantes hallazgos arqueológicos en lugares específicos del mundo entero. Pero verdad o fantasía, a quienes interesa este tipo de misterios en algún momento han pensado y especulado sobre su posible ubicación, sobre sus habitantes, la tecnología que manejaban, su origen y su destrucción. Se sabe que la Atlántida constituía una gran isla-continente que se encontraba en el Océano Atlántico y que según Platón el filósofo griego que la dio a conocer- se perdió una noche, sumergiéndose en el mar.

¿QUÉ LEMURIA Y ATLÁNTIDA SE DESTRUYERON MUTUAMENTE?
Quienes han estudiado este mítico continente con más detalle aseguran que esa civilización poseía adelantos fantásticos para su época, ya que según se ha dicho era habitada por sabios. Otra teoría más atrevida afirma que debido a una guerra que sostuvieron con otra no menos importante civilización, la de Lemuria, se destruyeron mutuamente. Otra más, que en la Atlántida se estableció una colonia extraterrestre y que al hundirse la isla los sobrevivientes lograron llegar a otras tierras, llevando con ellos sus conocimientos culturales, científicos y su manera de vivir, quedando de esta forma diseminada su contribución por todo el mundo. Según los estudiosos, si se busca adecuadamente en la historia del hombre, en sus raíces, en sus construcciones, en sus artesanías, se puede distinguir el toque atlante en otras civilizaciones en todo el mundo.

UNA INTERESANTE Y NO MENOS POLÉMICA TEORÍA
A la Atlántida se le ha ubicado por casi todo el mundo. Han pretendido descubrirla en los lugares más inesperados y no hay país en donde no se crea tener evidencias de esta civilización. Cada una de estas supuestas ubicaciones es respaldada por un buen número de elementos de prueba históricos y arqueológicos que harían pensar en esa posibilidad. Hay otras hipótesis que rayan en lo absurdo, con argumentos ilógicos y llenos de saltos conceptuales. En este trabajo será expuesta una teoría más, que resulta interesante en lo personal para el autor de este texto, al considerar que presenta elementos que deben ser tomados en cuenta. Además es una teoría extra sobre la ubicación de esta misteriosa y arcana raza, y daría más elementos que podrían estar relacionados con una posible verdad. Hace años, un estudioso mexicano propuso la interesante teoría de que el súper continente de la Atlántida estuvo, nada más ni nada menos, en territorio de México y que no era otra ciudad que la no menos mítica región de “Aztlán”, tierra mágica y misteriosa de donde salieron las siete tribus que se establecieron y poblaron lo que es ahora el centro de la República Mexicana. Raúl Alonso Fernández, autor de esta hipótesis, expone lo anterior en un interesante libro titulado “Aztlán-Atlántida”. Gracias a investigaciones efectuadas varios años, el autor establece asombrosas referencias y comparaciones que relacionan a la Atlántida con tierras aztecas.

EL INICIO DE LA INVESTIGACIÓN ATLANTE
El filósofo griego Platón cita en sus tratados a la Atlántida, mención que ha sido el punto de partida para muchos investigadores. La Atlántida era más grande que Libia y Asia juntas, lo cual es casi imposible, si se toma en cuenta -a modo de referencia- la teoría de la Pangea o separación de continentes. Según esta teoría, se puede observar que los continentes europeo y africano encajan perfectamente con el continente americano, como si se tratara de un enorme rompecabezas, por lo que no habría lugar para el tamaño que se dice que tenía la Atlántida. Por tal motivo es muy probable que el filósofo griego en sus diálogos, según Raúl Alonso Fernández, haya hecho alusión al continente americano y no a otras tierras. Se trata de un dato que en su momento también investigó otro escritor mexicano, Enrique Gutiérrez Robles, en su no menos interesante libro “La Atlántida está en México”, donde afirma que fueron los griegos quienes le pusieron el nombre de Atlántida al continente americano… Increíble y audaz hipótesis. Respecto de la relación entre México y el gran súper continente, Raúl Alonso Fernández aporta un apunte interesante al recordar que en el único lugar donde se habla el idioma náhuatl es el centro de México, es decir donde en el pasado el poderoso imperio azteca establecían guarniciones o asentamientos como ocurrió en Centroamérica. Por ejemplo, la palabra Atlántico, significa en lengua náhuatl “lugar del país del agua”, por A de agua, tlan de país, y tico de lugar. Mediante esta explicación se concluye que Atlántico es el masculino de Atlántida y por consiguiente se hace alusión a un lugar ubicado entre las aguas, como en su momento lo estuvo Tenochtitlán. Además debe tomarse en cuenta el enorme parecido que hay entre las descripciones de la Atlántida con la ciudad azteca de Tenochtitlán, dado que ambas estaban en medio del agua, rodeadas por canales.

PIRÁMIDE SOBRE PIRÁMIDE, CIUDAD SOBRE CIUDAD
En pocas palabras, Aztlán, la antigua tierra de las siete tribus que emigraron al centro del país, se localizaba exactamente en el mismo sitio (se podría decir que volvieron), en donde años más tarde se edificó la maravillosa Tenochtitlán. Es posible que fueran dos ciudades en el mismo lugar, la primera Aztlán y la segunda México-Tenochtitlán, y que en los diálogos de Platón son tomadas como una sola. En los escritos del filósofo griego se lee que el pueblo atlante ocupó ese sitio desde el principio de los tiempos. Hay varios códices en donde se describe lo que podría ser las tierras de Aztlán como una isla. Por ejemplo, en el códice Boturini o tira de la peregrinación, se puede ver que en el centro hay un templo rodeado por seis menores, lo que haría pensar que el centro era la capital de ese reino. Sobre la ubicación de la Atlántida, en los textos de Platón se puede leer: “Esta llanura era lisa y uniforme, oblongo, teniendo de un lado 3 mil estadios (441 kilómetros), y del mar al centro, más de 2 mil estadios (294 kilómetros). Esta parte de la isla es la que miraba al mediodía (el sur o pacífico), y no tenía nada que temer de los vientos del norte. Para el señor Alonso Fernández este dato es fundamental, ya que son las mismas distancias que hay entre el Valle de México con las costas del Pacífico y las del Golfo. Sería entonces probablemente una alusión de la ciudad de Aztlán que años más tarde sería Tenochtitlán.

LA SEMEJANZA DEL IDIOMA
Otro factor importante es el idioma de nuestros antepasados. Considérese -como se dijo al principio- que el vocablo atl, es de origen náhuatl y quiere decir agua. Veamos estos ejemplos: Atlantalia (zambullir en el agua), Atlatlacuic (portador de agua), Atlalilli (cisterna o estanque), Atlalli (tierra de regadío), y otras más que probablemente aprendieron los griegos debido a un encuentro de intercambio cultural, como la palabra titlani (¿titán?), que en náhuatl significa enviar a un mensajero, o la semejanza entre las palabras Teo y Tehos, que en náhuatl y griego significan “dios”. Y muchas más que plantean la posibilidad de tener un tronco común. En resumen, según esta hipótesis, la Atlántida a la que el griego Platón hace referencia en sus tratados no era otra que la mítica región de Aztlán, en la que años más tarde fue levantada la maravillosa Tenochtitlán. Sobre estas afirmaciones, el investigador aporta como prueba la ubicación de la ciudad, el idioma y algunas similitudes entre Aztlán y la Atlántida, y por si fuera poco también están sus dioses Tláloc y Neptuno, ambos relacionados con el agua.

¿EVIDENCIA MEXICA EN ESPAÑA?
En teoría, un pueblo prehispánico, que vivía en una zona de nombre Aztlán, alcanzó un gran desarrollo en conocimientos para su época, por lo cual pudo emigrar a otros sitios en donde dejaron su idioma y costumbres, para luego regresar al lugar de origen, en donde se volvieron a instalar y levantaron años más tarde, en lo que quedaba de la antigua ciudad, otra más pero en esta ocasión la llamaron México-Tenochtitlán. También es posible que algunos integrantes de estas tribus del México antiguo alcanzaran en sus viajes lugares y pueblos muy distantes, como algunos del Mediterráneo, en donde dejarían su idioma y costumbres (tómese en cuenta que en años recientes se descubrieron en España, en las islas Canarias, una serie de pirámides con una gran similitud a las construcciones mesoamericanas). Habrían llevado con ellos el recuerdo de su tierra, de su lugar de origen, que a la larga se convertirían en historias de leyenda. Asimismo, debe considerarse que en el pasado las tierras americanas recibieron una considerable cantidad de razas de otras partes del mundo, mucho antes que llegara el almirante Cristóbal Colon; así lo demuestra el investigador alemán Alexander Von Wuthenau, en su excelente obra titulada “América: crisol de las razas del mundo”, en la que con valiosos y claros ejemplos confirma ampliamente esta posibilidad.

LA ATLÁNTIDA Y SU ORIGEN ¿CÓSMICO?
MEXCALTITÁN, UN ISLOTE EN EL ESTADO DE NAYARIT, MÉXICO
Para terminar, unas líneas del interesante libro de Tomas Doreste titulado “El enigma de Aztlán”, en el que el escritor comenta el misterio del continente mítico de la Atlántida y la tierra de los aztecas, Aztlán: “Y al final del siglo pasado, cuando se puso de moda la Atlántida, se comenzó a especular sobre la posibilidad de que los aztecas, al igual que se dijo de los mayas, hubiesen venido del continente sumergido. Se sugirió entonces que se les debería llamar “atlantecas”, en lugar de aztecas… Como puede verse, todo lo que se refiere a la patria mítica de los aztecas es rico en conjeturas, verdades o falsedades. Se llegó así al extremo de ver que cualquier cosa que se diga acerca de Aztlán, podría ser cierto o podría ser una completa tontería”. Como se mencionó al principio, ésta sería una interesante pero también muy polémica teoría, pero no por eso deja de ser posible y debe ser tomarla en cuenta, ya que mientras no se sepa la verdad (y para eso falta mucho) sobre ese gran súper continente de la Atlántida, esta teoría y muchas otras deben de ser consideradas con cautela, hasta que algún día los investigadores de la mítica Aztlán descubran su verdadera ubicación. Como se ha especulado muchas ocasiones… El origen de este indescifrable pueblo tal vez se encuentre, ¿en las estrellas?
MUSEO DEL TEMPLO MAYOR DE MÉXICO TENOCHTITLAN

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