miércoles, 1 de abril de 2015

NECROMONAS… LOS AROMAS DEL MAS ALLÁ

¿OLORES DESPUÉS DE LA MUERTE?
Por Roberto S. Contreras Esparza 
Recientemente se me informo sobre un caso especial de una entidad o espíritu que se manifestaba con frecuencia en un lugar especifico y lo hacía de una forma muy singular (aunque hablar de fantasmas ya de por si es raro), y lo que averigüe en este caso me dio elementos para saber más de ciertas manifestaciones olfativas que hay en torno a la muerte de alguien cercano a nosotros. Poder oler a esa gente querida que ya falleció al parecer es muy común y eso se debe a varios factores relativos, a este fenómeno se le llama “necromonas”. En el caso investigado, la testigo nos platicaba que después de morir su padre, con mucha frecuencia aparecía en su casa ese olor personal que tenía su papa, un aroma muy especial que lo caracterizaba en vida, al inicio supuso que era su padre que ahí seguía de alguna forma con ella, pero esto se volvió muy repetitivo y hasta llego a fastidiarle, se dio cuenta que ese olor se manifestaba a cierta hora y en momentos especiales, y en especial, cuando ella o demás familiares platicaban de su padre, o cuando escuchaba la música que a él le gustaba, y lo que la desconcertaba mas, es que al parecer ella era la única de la familia que podía olerlo.

EL AROMA ERA PENETRANTE Y MUY PERSONAL
Esto llego a ser algo difícil, pues según nos platico, ese olor se volvió fuerte y comenzó a creer que estaba impregnada de él, haciéndola insegura ante los demás. Eso que fue como un recuerdo o sello de la presencia de su padre fallecido, se convirtió en un tipo de obsesión molesta, llegando tener que cambiarse de casa, ya que suponía que su padre seguía presente de algún modo ahí, en esa casa que fue de él. Al indagar sobre tal suceso, pudimos percatarnos que esa situación había afectado fuertemente a la protagonista tanto que la estaba enfermando y buscando algún tipo de solución, no falto quien le dijera que era el padre sufriendo y que por eso la seguía, empeorando la situación de esta pobre mujer.

MÁS CASOS SOBRE LA PRESENCIA DEL FALLECIDO
Pero esto no es nuevo, es casi común saber de personas que han fallecido y que de esa forma (con su aroma) se siguen haciendo presente ante sus familiares. Como ejemplo, aquí les presentamos 3 casos u opiniones de ese tipo, de esa peculiar forma en que estas gentes perciben a su ser amando que ya partió, y nos contaron lo siguiente:

Testimonio 1- “Pues mira, yo no sé si por el dolor de su perdida, por su ausencia muchas veces lo olí, o sentí su presencia y no solo yo mi mama también muchas veces hasta veíamos sombras y todo esto en el primer año, después cuando le hicimos su misa al año de su partida, yo lo escuche claramente y me llamo. Realmente creo yo que a ellos también les cuesta desprenderse de sus seres queridos y tal vez se manifiesten así, con sus olores y así uno los percibe, o quizá sea todo creado por nuestra mente.”

Testimonio 2- “El olor que emanan es el mismo que cuando vivían me refiero a algún perfume oh colonia especifica que usaban en vida, en el caso de mi tía (que falleció el año pasado), ella usaba un perfume único que conozco muy bien y así la identifico y porque aparte siento que el ambiente cambia se hela cuando ella se hace presente.”

Testimonio 3- “Esa presencia de mi papi ha ido disminuyendo muy de a poco, aún lo siento pero no tanto, tal vez es parte del proceso del mismo duelo, lo que sí, jamás dejé de soñarlo, todos los días lo sueño, todos. En cuanto a cuando lo sentía, si, había aromas, pero no a rosas y esas tonterías que todos cuentan o argumentan, era un olor a cigarrillo mezclado con el caucho del neumático, él fumaba mucho, y trabajaba en un negocio de ventas de neumáticos... Era su olor, el olor de mi papi.”

Esto es solo unos ejemplos de los miles de testimonios que hay por todo el mundo, algunos más claros y detallados y otros medio ambiguos que no dejan de hacernos reflexionar al pensar o sufrir una perdida cercana y todo lo que eso conlleva, testimonios hay muchos y seguramente usted conoce alguno, pero… ¿Qué hay de realidad al experimentar estas “señales”?, ¿realmente si son mensajes del mas allá de nuestros familiares y conocidos?, ¿o todo es parte de nuestro mente al sentirnos impactados por un hecho como es el de perder a alguien muy cercano?

¿DE DÓNDE LLEGAN ESOS OLORES?
Oler y percibir este tipo de aromas es hasta cierto punto común, ya que al fallecer un familiar o amigo (además de otro tipo de manifestaciones) sus aromas se presentan ante los dolientes, pero hay que tomar en cuenta ciertos factores de algunos olores que son percibidos y que tienen mucho más que ver con sensibilidades, subjetividades y prejuicios individuales. El hecho de que incluso las personas más aseadas pueden desprender olores que para algún otro ser humano resulten sucios y se pueden diferenciar mejor, llegando a ser en vida su sello. De hecho, las sensaciones olfativas están estrechamente relacionadas con la psicología del individuo y existen profundos estudios dedicados a los perfumes basados en la diferente reacción que provocan en el ser humano que bien pueden aplicarse a cualquier tipo de fetidez, pero los que llegan del más allá, son totalmente diferentes y muy especiales.

LOS OLORES ENTRE LOS INSECTOS
En un reciente artículo publicado en el Evolutionary Biology (Biología Evolutiva), describen, que parece existir una mezcla de sustancias químicas que emiten algunos insectos antes de morir, una especie de “olor de muerte” característico y universal. Las sustancias químicas, que se han llamado “necromonas”, están compuestas por una mezcla de ácidos linoleicos y oleicos y están presentes en cucarachas, hormigas y algunas orugas. La teoría dice que estos insectos emiten las necromonas antes de morir para indicar a los demás que están lesionados o enfermos y así evitar contagiarlos. Los científicos aislaron las sustancias que consideran necromonas y las aplicaron a varias superficies donde había otras cucarachas y hormigas. El resultado fue que de inmediato los insectos se dispersaron y no volvieron. Incluso el efecto se dio de manera cruzada, las necromonas de cucarachas también espantaron a las hormigas y gusanos. Si el mecanismo también existe en los humanos se desconoce, de hecho aún no hay estudios que lo demuestren. Por el momento se siguen investigando las necromonas como un mecanismo para proteger cultivos contra plagas y crear mejores repelentes de insectos. Además, las necromonas descubiertas no tienen un olor que puedan detectar los seres humanos, por lo que serían ideales para fabricar repelentes para uso en la piel.

ESOS OLORES PUEDEN SER PROVOCADOS POR UN TRASTORNO MENTAL
Otra posible explicación sobre estos aromas del mas allá, y que muchas de las veces solo son percibidos por uno de los involucrados, la podríamos encontrar dentro la esquizofrenia, en donde la “psicosis” lo define como la percepción alterada de la realidad de forma grave, es decir, que el paciente pierde el contacto con el medio externo, aunque para él todo es real, ya que no es capaz de diferenciar si las cosas que experimenta son vividas por toda la gente o si sólo él las puede sentir. Por ejemplo, las sensaciones olfativas. Aquí las personas afectadas experimentan olores agradables, desagradables o de personas conocidas que nadie más percibe. Este tipo de alucinaciones se asocia con algunos tipos de lesiones cerebrales, pero puede presentarse aun sin ellas, por ejemplo en los pacientes con psicosis por disritmia cerebral.

PERO… ¿QUÉ ES DISRITMIA?
La disritmia es un signo que se puede percibir a través de un Electroencefalograma (EEG), es un indicador de descarga eléctrica en el cerebro, fuera del ritmo normal. Es un término que en la actualidad está en desuso y se refiere a una alteración del grafo-elemento en el electroencefalograma. El término disritmia fue muy utilizado en la década del 60 y se lo asociaba a los trastornos de la conducta. Antiguamente, un paciente al que se le detectaba una disritmia cerebral, era medicado por creerse que padecía de epilepsia, sin embargo, tras años de investigación en el campo de la neurología y la psiquiatría, se ha descubierto lo erróneo de este concepto, dado que el ritmo cerebral normal puede variar por muchas razones, incluso fisiológicas.

LA SENSIBILIDAD ANTE EL DUELO NOS PUEDE PREDISPONER
Y aunque no queremos suponer o decir que quien llega a percibir esos olores llamados de la “muerte” estén mal psicológicamente, si es de considerar la posibilidad de que quien pierde a un ser querido, a un familiar, pasa por un estado muy especial donde sus sentidos se ven alterados por obvias razones, y es ahí donde este tipo de afectaciones podrían presentarse y no al grado de convertirse en una grave enfermedad, pero si lo suficiente para hacer que el doliente sienta y perciba estos aromas muy relacionados con el familiar o conocido que ya no están entre nosotros. Esto podría explicar muchas de esas experiencias, muchas de esas manifestaciones aromáticas, ya que el dolo y la ausencia de quienes se nos adelantaron bien podrían detonar estas sensaciones entre los más allegados al difunto.

¿Y SI ESTAS SEÑALES FUERAN CIERTAS?
Con esto no aseguramos que todas esas manifestaciones olfativas “del mas allá” tenga una explicación relacionada con nuestro estado anímico y psicológico. Sabemos que a futuro la ciencia podría explicar muchos de esos aromas “fantasmas”, pero cuantas veces nos han contado que al oír su música, al ver sus fotografías, al revisar su ropa o alguna de las pertenecías, nos han dicho, “yo lo olí”, “yo lo sentí”, “estaba ahí”, “no se ha ido y su aroma me lo dijo”. Conocemos y hemos platicado con personas que nos han contado detalladamente sus experiencias, sabemos de situaciones especiales en que se dieron esos aromas y el involucrado supo asimilarlo y entenderlo como un mensaje de su ser querido ya fallecido. Y ¿por qué no?, porque no hemos de creer esa viable realidad, hay tanta evidencia por todo el mundo y desde tiempos remotos, casos de ese tipo entre amigo y gente que nos rodea, y bien cabe esa posibilidad de que al fallecer ellos sigan con nosotros de alguna forma y así se nos manifiestan, no lo dicen, y no todo sea solo la consecuencia de ciertos procesos del cerebro… Pero ¿usted qué opina?