viernes, 26 de noviembre de 2010

EN MEMORIA...

ENRIQUE MERCADO ORUÉ, CONTACTADO

Por: Roberto S. Contreras Esparza

Hace ya varios años, falleció un personaje que tal vez los nuevos interesados por los no identificados no conocieron, nos referimos a un contactado mexicano, un personaje que aseguraba que había convivido y conocido a varios integrantes de otra civilización, seres venidos de otro mundo. De esta forma, ellos, los visitantes, le platicaron algunas cosas que el plasmo en un libro y preparaba una secuela del mismo (y que por fortuna me mostró ampliamente), en donde dejo datos, características y convivencia sobre su contacto con esos seres venidos de algún rincón de las estrellas. Su nombre Enrique Mercado y ha varios años de su fallecimiento, volvemos a recordarlo en este articulo para los nuevos interesados y que publicamos como un homenaje sobre el fallecimiento de este extraordinario personaje... He aquí algo sobre este impactante caso.

VÍCTOR ENRIQUE MERCADO ORUÉ

El día martes 9 de diciembre (del 2003) en el D. F., a las once de la noche aproximadamente y a pocos días de cumplir 75 años, falleció el señor Víctor Enrique Mercado Orué. Una persona que siempre estuvo involucrado en lo al fenómeno OVNI se refiere, debido a la forma en que entro a este enigmático tema. Pero, ¿quién era este señor? Tal vez su nombre no nos diga gran cosa, pero dentro de la materia de los no identificados en México, las personas interesadas con un conocimiento mas o menos aceptable y sobre todo los que conocen el tema, bien sabían que el señor Mercado Orué poseía un sitio, un lugar especial ya que era un “contactado”. Si, una de esas personas que por azares del destino y la casualidad (como el creía), había entrado en contacto con seres de otra civilización, con visitantes extraterrestres que incluso lo invitaron a visitar y conocer una de sus naves.

ESTUVE 28 HORAS A BORDO DE UN OVNI

Enrique Mercado, nació el 17 de diciembre en Zacualtipán Hidalgo, allá por el año de 1928. Contador Público de profesión y jubilado después, entro al mundo del los OVNIs cuando en el año de 1965 del mes de septiembre, cierta tarde encontró a uno de estos “visitantes” analizando su automóvil. Pero esto solo era el inicio ya que en sucesivo, fue contactado en 9 ocasiones por seres extraterrestres, procedentes de una civilización llamada MU. Esto ocurrió en un lapso de tiempo que va de 1965 a 1978. En dos de esas ocasiones fue invitado a subir físicamente a las naves exploradoras y también logro visitar un aparato mayor, la nave madre. En esa ocasión estuvo físicamente 28 horas a bordo de dicha “nave” y debido a esto pudo conocer algunos aspectos interesantes referentes de esta foránea civilización. Esto lo motiva (tiempo después) a escribir su increíble experiencia en un libro, el cual se titulo “28 Horas a Bordo de un OVNI”. Hoy en día este libro se ha traducido y publicado en Alemania. Por lo importante de su vivencia, el señor Enrique Mercado fue invitado a participar en dos Congresos Internacionales, el primero en Alemania en el año de 1979 y el segundo en México, D. F. en el año de 1995 además de otros interesantes eventos, también participo en diversos programas de radio y escribió reseñas de su contacto en múltiples publicaciones periodísticas.

ALGO SOBRE ESTE SEÑOR

Personalmente les diré, que por medio del trabajo que realizamos como reportero e investigando y como un gran interesado por los no identificados, he logrado conocer a los mas representativos contactados de nuestro país y uno que otro del extranjero, Con los mas interesantes (varios de ellos) he platicado mas o menos profundamente, otros mas ni siquiera han valido la pena. Pero de entre todos estos, el que más me intrigaba, era el caso de Enrique Mercado, y esto lo pueden atestiguar los amigos investigadores que me conoce, pues de alguna forma lo platicaba con ellos.

El señor Mercado, a diferencia de la mayoría de los “contactados”, no contaba con súper poderes, no tenía ningún mensaje para la humanidad, no organizaba picnic extraterrestres en despoblado, no tenia escuelas de enseñanza cósmica, no curaba, no se tuteaba con los “hermanos mayores”, no tenia a estos seres a su disposición (las nanas cósmicas) y sobre todo no explotaba su contacto, ya que no cobraba dinero (ni en pesos, ni en dólares) como muchos que andan por ahí.

Su historia era el clásico encuentro de una civilización más avanzada con otra menos evolucionada, seres muy similares a nosotros. Su experiencia tenia un orden, cierta lógica y no daba saltos conceptuales de un tema a otro, y si había alguna pregunta que el no sabia, lo decía sin buscar explicaciones estrambóticas o justificaciones falsas y raras.

Era asiduo participante de las reuniones del CIFEEEAC (Centro Investigador de Fenómenos Extraterrestres Espaciales y Extraordinarios Asociación Civil), ahí platicábamos de los tópicos del fenómeno del momento y convivíamos más que de compañeros, como amigos

UN CASO MUY INTERESANTE

Por fortuna, conocí al señor mercado al inicio de los noventa y aunque ya había leído años antes sobre su caso, conversar directamente con el, causo gran impacto en mi. De alguna forma sus platicas me hicieron entender (a mi manera), ese raro comportamiento de este llamado síndrome del contactismo. Al reflexionar sobre su experiencia y convivencia con miembros de esa otra civilización, hacía nacer en mí una gran cantidad de interrogantes, interrogantes que constantemente eran respondidas por Don Enrique. Siempre me mostró gran disponibilidad (y no solo a mí). Tenía mucha paciencia y era muy comprensivo cuando una y otra vez se acercaba la gente a preguntarle lo mismo.

Pudimos estar un par dos veces ofreciendo conferencias juntos, la ultima de ellas en Aguascalientes y en el trayecto del viaje aprovechaba para preguntar todo lo que se podía preguntar, cuando se esta frente a una persona que aseguraba haber vivido tal experiencia. Recuerdo, entre las cosas que me contó, me decía, que los visitantes al despedirse de el, lo hacían diciéndole... “Piensa bien, nos volveremos a ver”, y volvían a contactarlo. Al final de su contacto, esas fueron las últimas palabras de estos seres, pero ahora solo Don Mercado, este donde este, sabrá si volvió a tener noticias de ellos.

Para finalizar, me gustaría agregar, que sigo pensando que el caso de Enrique Mercado Orué, es un caso muy atrayente, no podría asegurar lo que el afirmaba, pero había elementos muy atractivos, dignos de consideración, que ofrecían (y ofrecen) un buen campo de estudio, con elementos considerables e incluso hechos que el toco en su interesante libro y que ahora han resultado verdaderos. Un atrayente caso para todos aquellos que quieran adentrarse a ese enigmático fenómeno que es el contactismo.

BUEN VIAJE...

El día miércoles 10, en compañía del investigador Carlos Guzmán Rojas y demás miembros de la familia Mercado, pudimos despedirnos de este gran personaje que ya es parte de la historia y de la casuística mexicana, que estará presente como un parámetro en la mente de todo interesado cuando se hable del contactismo, cuando uno se adentre a este desconcertante fenómeno que nos representan los OVNIs. Señor Enrique Mercado, donde quiera que este... Buen viaje.

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